Mundo Psi

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domingo, 23 de abril de 2023

EN EL REINO DE LOS FANTASMAS DEL HAMBRE: UNA NUEVA MIRADA ORIENTADA A LA CLÍNICA DE LAS ADICCIONES

Una de las claves de la clínica de la adicción es comprender el núcleo de las conductas adictivas. La clave de hecho se halla justamente en las conductas compulsivas.

En el maravilloso libro del doctor Gabor Maté, "En el reino de los Fantasmas del Hambre" se muestra, de forma brillante, el recorrido  por el orígen, las causas y la persistencia del comportamiento adictivo.

El Dr. Gabor Maté es uno de los estudiosos mas prestigiosos en el campo de la adicción; es una figura muy bien considerada por sus trabajos con personas con altos niveles de adicción y trabaja especialmente con drogodependientes en el Downtown Eastside de Vancouver.

Maté considera que todos poseemos alguna forma de comportamiento adictivo, y que el mismo surge de nuestro propio núcleo emocional. Su teoría, de la cual habla en su libro, muestra que la adicción está arraigada en el abuso infantil.

Según Maté, los primeros años de vida son los que dictan la probabilidad y el tipo de adicción. De sus experiencias clínicas concluyó que la fuente de la adicción está en las sustancias químicas formativas del cerebro. Comparó también estudios que relacionan la falta de amor, el abuso y el tipo de apego con la deficiencia en la capacidad de procesar endorfinas y dopamina. 

Estas sustancias están vinculadas a las sensaciones de placer y de reducción del dolor. En este sentido, sería la adicción la encargada de reemplazar esa carencia en la neuroestimulación.

Gabor Maté habla sobre el espectro de la compulsión que él entiende como adicción. También refleja de forma brillante cómo todas las personas pueden ser susceptibles de formar parte de dicho espectro de comportamiento compulsivo en mayor o menor medida. Sus ejemplos van desde ver televisión, comprar compulsivamente, el sexo, la comida e incluso la adicción a mantenerse entretenidos. Explica que, al verlo desde este punto de vista se produce un efecto espejo en el que todos podemos vernos reflejados; de manera individual pero también en el plano colectivo.

Maté explica que, en realidad, el origen de toda adicción es el dolor por traumas más o menos severos sufridos en la infancia. Ese sería el origen, pero el problema real radica en los intentos fallidos de llenar un vacío interno a través de medidas externas. Ninguna de estas medidas externas trata el origen del dolor, solo los síntomas.

Maté plantea una pregunta clave en todo afrontamiento de la adicción, sea de la naturaleza que sea. La pregunta no es “¿Por qué la adicción?”, como podríamos pensar. La pregunta clave sería: “¿Por qué el dolor?”

Según la visión de Maté, esta sustitución química que necesita el adicto y que su cuerpo no puede producir se da tanto en individuos adictos a drogas como en aquellos que buscan llenar vacíos a través de diferentes estimulantes externos.

En todos los casos de pacientes tratados por Maté parecen repetirse patrones de baja autoestima y falta de habilidades de afrontamiento. En sus infancias, suele ser fácil encontrar un historial de abuso y negligencia, a la vez que parecen compartir bajos niveles de dopamina.



Maté notó que cualquier adicción o compulsión puede tener su origen en un mecanismo de defensa desarrollado en un momento y circunstancia concreta. Algo que en el pasado ayudó al individuo a protegerlo, se convierte más tarde en un elemento que maneja otros aspectos de su vida. Es así que llega a la conclusión de que el afrontamiento de las adicciones pasa por el reconocimiento del origen y el mecanismo de defensa, además de reconocer la falta de necesidad de ese mecanismo en la actualidad. Ya no existe la situación que provocó el dolor y la necesidad de defenderse y por lo tanto el mecanismo de defensa también ha perdido su sentido.

El autor de "En el reino de los fantasmas del hambre" defiende un programa estatal de administración gratuita de sustancias psicoactivas a personas adictas. La idea es hacerlo además en un entorno controlado e higiénico, donde además no se produzca un enjuiciamiento de estas personas. 

El Dr. Gabor es un defensor incondicional de esta idea que parece estar siendo eficaz en la reducción de la tasa de mortalidad de las personas adictas. Este hecho sería la consecuencia directa de que estas personas ya no tengan la necesidad de robar o prostituirse para costear su adicción. Al mismo tiempo, se controla la transmisión de enfermedades. Los datos son alentadores y muestran que la administración de estas sustancias en ambientes diferentes a los que crearon la adicción refuerza la voluntad de aquellos que quieren dejarlo. Para las personas que no se sienten capaces de superar su adicción bajo ningún tratamiento, estos centros al menos les brindan la oportunidad de llevar una vida más digna, más sana y con menos riesgos.



Enlaces

1-https://lamenteesmaravillosa.com/conoces-los-mecanismos-defensa-mas-utilizamos/ Sonia Budner.

2-https://lamenteesmaravillosa.com/el-reino-de-los-fantasmas-del-hambre/

lunes, 17 de abril de 2023

EL PROBLEMA DE LA SALUD MENTAL EN AMBITOS PUBLICOS Y PRIVADOS PARTE 2

Hablar de ternura en estos tiempos de ferocidades, no es ninguna ingenuidad. Es un concepto profundamente político. Es poner el acento en la necesidad de resistir la barbarización de los lazos sociales que atraviesan nuestro mundo”

                                                                                                                   Fernando Ulloa


Con mucho pesar me he enterado de esta noticia ocurrida en la ciudad de Rosario, que refuerza lo expuesto en este blog anteriormente.

https://www.perfil.com/noticias/sociedad/rosario-le-negaron-atencion-psiquiatrica-y-se-acosto-semidesnudo-en-la-calle-por-tres-horas.phtml

Cuando insistimos en la revisión y actualización de la Ley de Salud Mental de La República Argentina, lo hacemos con la preocupación de ver como es considerada en la práctica la atención primaria y la internación de los pacientes psiquiátricos que la necesitan.

Es esencial una ley de salud mental que considere los aspectos legales y técnicos de la atención primaria y la internación. Los aspectos legales deberán, a mi humilde entender, considerar la responsabilidad subjetiva y legal de las familias de los pacientes con problemas psiquiátricos y también la de los efectores de la salud mental. También considerar a aquellos pacientes carentes de familia, como responsabilidad del estado en el área de salud mental, tan olvidada y negada en las últimas administraciones. Esto atañe a la "responsabilidad subjetiva" de las distintas partes. Responsabilidad, que más allá de lo ético y lo moral, debe ejercerse desde el derecho y las instituciones judiciales, instituciones que deben tomar responsabilidad y familiarizarse urgentemente, con el problema; problema que incluye también la propia seguridad del paciente y la del resto de los ciudadanos. 

La propuesta no es la manicomialización como espacio de exclusión, como pretenden algunas ideologías que poco o nada saben de la necesidad de atención, ni la profundidad de la mirada foucaltiana, que tiene más que ver con los discursos de poder que con la mal llamada "manicomialización". Es a ellos a los que sugiero una nueva lectura (o relectura) de "La Historia de la locura en la Época clásica".

Es absolutamente necesario en estos tiempos de indiferencia poner en juego los mecanismos necesarios a través de las instituciones, tanto públicas como privadas, para el bienestar tanto físico como  mental de la población.

Que estos últimos eventos que ocurren con pacientes psiquiátricos ambulatorios, sin atención ni contención, sean motivo de vergüenza y lleven a reflexionar, sin falsas dialécticas banales y vacías de propósito y llenas de contenido ideológico, sobre una eficaz (tanto profesional como humana) intervención en estos temas tan importantes.

Es absolutamente remarcable la ausencia de una mirada más exhaustiva y renovada sobre los grandes problemas que nos propone la salud mental argentina, tan depreciada e ignorada, en pos de ocultar tan desacertadas intervenciones en este ámbito. Es esperable que los efectores de la salud mental (psiquiatras y psicólogos) abandonen miradas perimidas y sesgadas sobre el sufrimiento psíquico y la forma actual y anacrónica de abordarlos.

Lic. Gustavo Cia

MN Nº 45707



viernes, 31 de marzo de 2023

EL PROBLEMA DE LA SALUD MENTAL EN AMBITOS PUBLICOS Y PRIVADOS (UNA MIRADA PERSONAL)

 

Estimados amigos:

Es por todos conocido el problema de la salud mental tanto en ámbitos públicos como privados. La falta de una ley clara y eficiente en salud mental y la poca voluntad política de revisarla de manera correcta es, desde hace tiempo, un problema que afecta tanto a profesionales de la salud como a pacientes y efectores de medicinas prepagas, obras sociales, y también en la salud pública gratuita.

 Como este es un sitio de información y consulta para un público general, y soy autónomo, no estoy atado a intereses de ningún tipo excepto al interés público reñido solo a un compromiso personal con la salud mental de la población.

Ha sido mi experiencia durante algunos años en instituciones públicas, como desde dicho espacio se hace hincapié en discusiones bizantinas, que lejos de enriquecer el funcionamiento de los dispositivos de atención ambulatoria y de internación, promueven la reducción de gastos, la mirada política ideológica, en detrimento de la funcionalidad y disponibilidad de recursos para atender la constante, necesaria, e ineludible demanda pública en este sector de la salud.

 Los reclamos incluyen las dificultades para las internaciones y la falta de acceso a los tratamientos oportunos y de prevención de situaciones tan extremas como intentos de suicidio o crisis sin posibilidad de contención a tiempo. Y la pandemia, a la vez, aumentó el malestar psicológico en la población.

 https://www.lanacion.com.ar/sociedad/una-ley-inutil-por-que-no-mejoro-la-atencion-de-la-salud-mental-de-los-argentinos-nid04062022/

 

UNA MIRADA PERSONAL DEL PROBLEMA ACTUAL

¿Qué sucede con la Ley de Salud Mental?

Esta ley no sólo protege a las personas con padecimiento mental, sino que también están contemplados en su seno los individuos con usos problemáticos de drogas. La ley expresa que las personas con padecimiento mental deben ser atendidas y tratadas en hospitales comunes y no en instituciones psiquiátricas.

El problema de esta mirada desde la legislación es que, apostando a un sesgo discriminatorio no aplicable a este ámbito, no toma en cuenta que los padecimientos mentales deben, por lógica de sentido y por preparación, ser atendidas en centros de salud con disponibilidad de internación y ambulatorios, muchos de los cuales no cumplen eficientemente con su función, sino que además desperdician recursos disponibles como concurrentes y pasantes certificados que no producen gastos de ningún tipo, ya que sus servicios no son remunerados, a pesar de los años de dedicación en dichos centros, y que a la hora de disponer de su función como agentes de la salud mental, son desestimados, desvinculados o notoriamente reducidos, utilizando los pocos profesionales de planta, especialmente los más cercanos a jubilarse, utilizando como excusa, la reducción de gastos, la eficiencia de los dispositivos ambulatorios (mi experiencia fue precisamente en un centro ambulatorio de salud y soy testigo de esto) y miradas administrativas sesgadas por las políticas de turno. cabe aclarar que la eficiencia nunca fue alcanzada.

La intención política de desentenderse del flagelo de la salud mental, habiendo intentado desmontar hospitales psiquiátricos para generar espacios edilicios de comercialización o para otros fines que no son la salud mental y a internación de pacientes, es conocida por todos. Esto lejos de colores políticos particulares, ya que ha sido una constante en los diferentes gobiernos de turno. En algunos casos hasta existió la sugerencia de llevarse a casa un paciente y cobrar la manutención por parte del estado de dicho paciente. El público informado no me dejará mentir.

Es un problema de incapacidad política jurídica y educativa, que incluye una mirada sesgada y desinformada del verdadero problema de la salud mental y sus consecuencias en el ámbito público. Incapacidad política, jurídica y social  que conlleva problemas que incluso tienen ribetes en el ámbito judicial a la hora de la responsabilidad penal por ataques de paciente psiquiátricos (adictos, o personas con graves cuadros psicopatológicos, que deambulan en las calles atacando a publico y personal de seguridad, sin que pueda intervenirse, ya que la persona no esta en ejercicio de su facultades). Esas personas, lejos de miradas progresistas o populistas necesitan ayuda real y efectiva (que lejos están del brillante tratamiento de Foucault (1) (2). Un estado presente y eficaz en políticas y marcos jurídicos. Y aquí entra la necesidad de revisar y actualizar la Ley de salud mental actual, que es anacrónica inefectiva e incluso iatrogénica.

 ¿Qué cambios se dan con la nueva Ley de Salud Mental en Argentina?

 Modifica la concepción de la salud mental como un proceso multideterminado por componentes históricos, socio económicos, culturales, biológicos y psicológicos, y reinstala el modelo médico hegemónico de perspectiva biologicista que resultó insuficiente para un tratamiento integral de los padecimientos mentales.

.https://cales.com.ar/nueva-ley-de-salud-mental-26657/#:~:text=Esta%20ley%20no%20s%C3%B3lo%20protege,y%20no%20en%20instituciones%20psiqui%C3%A1tricas.

Sin embargo los nuevos modelos y nuevas miradas no incluyen la solución efectiva de los actuales problemas de la salud mental, como tampoco incluyen un tratamiento jurídico. El problema de la "responsabilidad" familiar o la ausencia de la misma como proceso legal de internación, posee un vacío legal y una absoluta falta de tratamiento crítico social sobre dicho problema.

Ineludible entonces la presencia del estado como gobierno, y su acción en el modo singular (léase Foucault), como método de tratar el tema y al mismo tiempo no vulnerar la subjetividad alienada del paciente.

¿DE QUE HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE SALUD MENTAL?

La salud mental es un estado de bienestar mental que permite a las personas hacer frente a los momentos de estrés de la vida, desarrollar todas sus habilidades, poder aprender y trabajar adecuadamente y contribuir a la mejora de su comunidad.

Foucault enfatiza que el hospital es el lugar de entrecruzamiento de dos grupos: el del enfermo que está en el lecho y el de los médicos (que se divide en profesores y alumnos). Toda clínica supone su enseñanza que a su vez supone la mirada y el cúmulo de la denominación.

Sabemos dese Lacan quela predominancia del discurso médico como discurso de poder del sujeto supuesto saber es ineludible y que, según Foucault, el análisis de las relaciones de poder, en su vinculación con el sujeto, debe situarse en un lugar que no sería “ni de violencia o de lucha, ni en uno de vínculos voluntarios, sino más bien en el área del modo singular, ni belicoso, ni jurídico, que es el gobierno”

Canguilhem y Foucault: distintas miradas pero ambas necesarias

Para ambos pensadores la norma se relaciona con la vida. Pero mientras Canguilhem se refiere a la norma, a la normatividad, como una capacidad del individuo para vincularse con el ambiente en que habita, Foucault la concibe como el modo de asegurar el ejercicio del poder sobre el individuo y la población. Este desplazamiento de una norma entendida en un sentido biológico (Canguilhem) a una norma en un sentido político (Foucault).

Ambas miradas necesarias, pero que deben aplicarse a un espacio por fuera de las "abstracciones", en todo caso al ineludible "gobierno" al decir de Foucault, siempre que en el proceso no se "¿sacrifique subjetividad en sujeto alienado?". Ahí interviene el gobierno, como factor ineludible de preservar la salud mental y el derecho del sujeto, que por su alienación depende de dispositivos que sustentan discurso y poder. Mal necesario e inevitable.

UNA MIRADA CRÍTICA DE LOS DISPOSITIVOS TERAPÉUTICOS Y LA CORRIENTE SUBYACENTE DE LOS MISMOS

 La teoría de Foucault analiza, como dijimos, los micropoderes que circulan en el orden social. Por ello, el pensador francés afirma que todo saber implica poder y todo poder, un saber específico. En otras palabras, todo discurso está atravesado por relaciones inherentes de poder.

Los discursos de poder son normativos, no necesariamente reflejan una mirada fenomenológica del problema de la locura. El discurso psiquiátrico y metapsicológico no es la excepción. Este discurso, y lejos está de mi intención desvalorizar la metapsicología (psicoanálisis), merece apropiarse de una nueva mirada, de poner en juego la aproximación fenomenológica a este nuevo escenario en el que campea la salud mental.

El problema no son los discursos de poder, en sí mismos, sino que atraviesa esos discursos de poder

Múltiples miradas y múltiples abordajes, incluidos los de la psicología conductual-cognitiva y la neurociencia, como  basada en la evidencia, deben ser tenidos en cuenta en las instituciones, sin predominio de los discursos de poder establecidos como única mirada al problema de la salud mental.

El paciente no esta solo "para ser medicado o no medicado". Está para ser escuchado en la expresión sintomática de su subjetividad, y, haciendo esto, comprender el papel de la interconsulta psiquiátrica con derivación psicológica, método aún resistido por algunos profesionales "médicos" de la salud mental (salvo excepciones por supuesto). Es increíble que hoy, habiendo DSM V CIE 10 e inventarios médicos neurocientíficos para medir puntuación de síntomas disociativos, entre otras escalas, y acercarse a un diagnóstico más aproximado a la realidad, se insista en el diagnóstico a ojo, con miradas anacrónicas y se confundan TLPs con Manías, Trastornos bipolares o unipolares sin tomar en cuenta la eficacia basada en la evidencia de los inventarios actuales diseñados en principio para un diagnóstico mas efectivo y destinados a medicar de manera más eficaz, como consecuencia de ello.  Abandonar el anacronismo, es un ejercicio difícil pero necesario.

En cuanto a las medicinas prepagas y obras sociales, el problema es también extremadamente arduo. Psiquiatras y psicólogos que no atienden, sesiones acotadísimas, listados especiales de psicoterapeutas que figuran por fuera de las cartillas, ineficiencia en el manejo de la información en el campo de la salud mental y sus efectores, parecen mostrar que las intervenciones psiquiátricas y psicológicas son como un "rancho aparte", un "barrio cerrado", o incluso "una villa de emergencia" destinada, en lo posible a la "exclusión". Este escenario privado, es incluso más desolador que el público, con con el agravante de la cuotas, los copagos y la ausencia de un servicio cada vez más oneroso e ineficaz. Todo eso con la ausencia de la mirada supuestamente ordenadora del Ministerio de Salud de la Nación.

 ¿Y QUE HACEMOS CON EL PACIENTE?

El paciente (alienado o no) no solo es presa de su propio discurso alienante, sino también del discurso alienador de poder que ejercen las instituciones "normatizadas". Discurso lleno de palabra vacía, (que no de palabra plena, tan necesaria), mientras camina por los pasillos hacia el supuesto sujeto saber, en el mejor de los casos, o en el peor, recibe un turno para atenderse en 6 meses (sentencia de muerte para pacientes depresivos por ejemplo o con trastorno de los impulsos).

Mientras en honor al respeto progresista y popular por la subjetividad y la crítica ideológica a la sujeción, los pacientes psiquiátricos duermen en las calles, sin medicación, sin atención, siendo un peligro para ellos mismos y para los demás. (Otro tema a tratar a futuro son los adictos, que necesitan otra mirada y otras formas eficaces de contención). Es así como el estado en su conjunto se desentiende de estos y tantos otros temas.

 


(1) Historia de la Locura en la Época Clásica.

(2) Vigilar y Castigar (es el modelo de prisión inefectiva, que nada tiene que ver con la internación y tratamiento de pacientes psiquiátricos).

 

miércoles, 4 de mayo de 2022

BUSCAR SENTIDO A LA PERDIDA O RABIAR ANTE LA MUERTE DE LA LUZ

 

Hace ciento ocho años, el 27 de octubre  de 1914, nació en la pequeña ciudad de Swansea, en el país de Gales, uno de los poetas más importantes del Reino Unido, Dylan Thomas

En uno de los más recordados versos de este increíble poeta galés, “Rabia, rabia contra la muerte de la luz”, dedicado a la muerte de su padre, (que fallecería años después, tras una larga enfermedad), el poeta nos inicia en la emoción más allá de la oscura noche que nos espera a todos al final del camino. ¿nos rendiremos ante esa oscuridad devoradora sin luchar, sin batallar una vez más?. La voz del poeta resuena en cualquiera que busca sentido a la pérdida.

Cuenta la leyenda (tal vez cierta o tal vez metáfora de melancolía) que Dylan Thomas, borracho, regaló un ejemplar de su obra y se tiró a las vías de un tren. Sea como sea, Thomas se internó en esa buena noche, pero es probable que no lo haya hecho dócilmente.

 

Rabia, rabia contra la muerte de la luz


No entres dócilmente en esa noche quieta.

La vejez debería delirar y arder cuando se cierra el día;

Rabia, rabia, contra la muerte de la luz.

 

Aunque los sabios al morir entiendan que la tiniebla es justa,

porque sus palabras no ensartaron relámpagos

no entran dócilmente en esa noche quieta.

 

Los buenos, que tras la última inquietud lloran por ese brillo

con que sus actos frágiles pudieron danzar en una bahía verde

rabian, rabian contra la muerte de la luz.

 

Los locos que atraparon y cantaron al sol en su carrera

y aprenden, ya muy tarde, que llenaron de pena su camino

no entran dócilmente en esa noche quieta.

 

Los solemnes, cercanos a la muerte, que ven con mirada deslumbrante

cuánto los ojos ciegos pudieron alegrarse y arder como meteoros

rabian, rabian contra la muerte de la luz.

 

Y tú mi padre, allí, en tu triste apogeo

maldice, bendice, que yo ahora imploro con la vehemencia de tus lágrimas.

No entres dócilmente en esa noche quieta.

Rabia, rabia contra la muerte de la luz.

 

Nadie que haya perdido a un ser querido puede mostrarse indiferente ante la fuerza poética de este estremecedor poema.

En este sentido en Duelo y Melancolía, Freud distingue entre el duelo propiamente tal, que significa la pérdida que finalmente es aceptada como una parte de la vida, y la melancolía, como un duelo que no se resuelve y que permanece inmanente en el tiempo, es decir, que el tiempo no pasa frente a esta pérdida.

Eric Laurent, en “Un afecto nuevo”, invita a considerar: “La experiencia de un Psicoanálisis no debe conducirnos a vivirnos como máquinas sino a descubrir en eso un relámpago, que hay otro modo de goce que la tristeza. Habitar el mundo, vivir, es poder vivir con la experiencia de la pérdida, habitar un mundo tal que él pueda incluir este dolor allí. No deshacerse u olvidarlo sino verdaderamente habitar el lenguaje. Proponernos no solamente un significante nuevo sino una relación nueva al significante en tanto que él introduce un nuevo afecto. “Es el afecto de lo que puede percibirse en el relámpago. Es en efecto percibir por un lado la multiciplicidad, la regla que pone cada significante en su lugar; y también por otro lado, la cosa que está entre cada significante.”

Habitar el lenguaje… que mejor ejemplo que a través de un poema que reinstala la necesidad de rehuir al goce de la tristeza, antes de que sea demasiado tarde y la muerte devore, finalmente, cualquier oportunidad de haber realizado un goce diferente…para no rabiar, ya, en el final, ante la muerte de la luz.

REFLEXIONES PARA CUANDO LOS PIES NOS FALLAN

 

Una nota que recorto del interesantísimo trabajo de Jesús González Requena de la Universidad Complutense de Madrid (www.gonzalezrequena.com)

De hecho, la atmósfera de Shangri-la (la metáfora del paraíso perdido en la novela Horizontes Perdidos de James Hilton) y el modo en el que el personaje se desliza en ella está muy cerca del sentimiento oceánico como núcleo de la experiencia religiosa por el que otro célebre novelista de esa misma época de entreguerras, Romain Rolland, tan fascinado por el budismo como el propio James Hilton, preguntara a Sigmund Freud y al que este respondiera en el comienzo de El malestar en la cultura.

«Yo le envié mi opúsculo que trata a la religión como una ilusión, y él respondió que compartía en un todo mi juicio acerca de la religión, pero lamentaba que yo no hubiera apreciado la fuente genuina de la religiosidad. Es -me decía- un sentimiento particular, que a él mismo no suele abandonarlo nunca, que le ha sido confirmado por muchos otros y se cree autorizado a suponerlo en millones de seres humanos. Un sentimiento que preferiría llamar sensación de «eternidad»; un sentimiento como de algo sin límites, sin barreras, por así decir «oceánico» (...) un sentimiento de la atadura indisoluble, de la copertenencia con el todo del mundo exterior.»

[Sigmund Freud (1930) El malestar en la cultura]

 

En tiempos de guerra y rumores de guerra, cuando aúlla el lobo del hombre de Hobbs, recordemos que nunca estamos solos. Rescatemos lo mejor de nuestra naturaleza, aun cuando nada parece mejorar. En tiempos de ferocidades y soledades, de desconfianzas y desesperanza, la dulzura en los lazos marca diferencia. No estás solo, de ninguna manera, sino pregúntale a tu alma verdadera.

Intentemos poner luz en la oscuridad, mirar a los que están a nuestro lado, ahogar el egoísmo y el temor, creer, sin ninguna evidencia posible, que el amor, la fe y la responsabilidad pueden cambiar el mundo. Es lo que le debemos a nuestra alma para nosotros y para con el resto, ya que la vida sigue siendo una lección permanente a aprender.

El amor dice el salmista es poderoso como la muerte, pero nos revela que aún estamos vivos. No hay gesto más poderoso que la mano tendida al caído. Una demostración de amor a un desconocido puede cambiar su alma para siempre. No olvidemos a los que amamos, pero sobre todo a los que no amamos, ellos necesitan más de nuestro amor.

Si cada uno de nosotros se compromete primero con lo más elevado y eterno dentro nuestro y luego con el mundo en cada gesto, en cada pensamiento y en cada acción, el mal no tendrá poder alguno, porque de verdad no estamos nunca solos. Huestes de gracia nos acompañaran cada día de esta vida.

Usemos nuestro conocimiento, nuestra fe y nuestro amor para cambiar, aunque sea un poco este mundo en el que vivimos incluso cuando nada parezca tener sentido. La vida es una tarea, y la tarea, quizás, es crear sentido, para nosotros y a través de nosotros para el mundo.

 

Les dejo, sean religiosos o no, una hermosa y sencilla plegaria para reflexionar en los momentos de duda y zozobra.

 

Donde mis pies pueden Fallar

Tu voz me llama a las aguas

Donde mis pies pueden fallar

Y allí te encuentro en lo incierto

Caminaré sobre el mar.

 Tu gracia abunda en la tormenta

Tu mano Dios me guiará

Cuando hay temor en mi camino

Tú eres fiel y no cambiarás.

 Que tu espíritu me guíe sin fronteras

Más allá de las barreras

A dónde tú me llames

Tú me llevas más allá de lo soñado

Donde puedo estar confiado

Al estar en tu presencia.

A tu nombre clamaré

En ti mis ojos fijaré

Descansaré en tu poder

Pues tuyo soy

Hasta el final

  Where feet may fail

 


 

 

 

sábado, 9 de abril de 2022

EL PAPEL DE LA DESENSIBILIZACIÓN Y REPROGRAMACIÓN A TRAVES DE LOS MOVIMIENTOS OCULARES. UNA VIA REGIA PARA TRATAR LOS TRAUMAS EN SESIONES BREVES

 

A menudo han llegado a mi consulta pacientes con síntomas de ataques de pánico, fobias y situaciones vividas en el pasado que han producido profundos estados de trauma, muy difíciles de identificar y procesar, habiendo pasado por muchas terapias, muchos consultorios y muchos profesionales colegas, sin poder dar cuenta de reconocimiento de su origen y por ende, un manejo efectivo del mismo. Ningunas de las escuelas terapéuticas ha logrado un porcentaje realmente importante en el tratamiento de estos trastornos.


El trauma se fija en forma de información en las redes neuronales y no se puede procesar, y continúa provocando patologías como el trastorno por estrés postraumático. Una sesión de EMDR comienza por escuchar la historia del paciente y la rememoración de recuerdos y sentimientos relacionados con ese momento.

Posteriormente, el paciente tendrá que seguir los dedos del terapeuta con los ojos. Durante esta estimulación, el sujeto podrá conectar esa memoria a redes de memoria más extensas e integrarla en su pasado sin sufrir constantes perturbaciones negativas. Esto es posible gracias a los movimientos oculares que activan el mecanismo de procesamiento de la información, permitiendo la modificación de la memoria traumática.

Últimamente las investigaciones de la Dra Francine Shapiro, en  su técnica de base neurocognitiva descubierta por ella misma ha desarrollado a finales de los años ochenta la técnica EMDR, en base a la teoría de que hay un componente fisiológico en cada dolencia.




El EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing), 
es una técnica de tratamiento psicológico a través de la que se realiza una Desensibilización y Reprocesamiento por medio de movimientos oculares o estimulación bilateral. Este tratamiento ha demostrado su eficacia para superar acontecimientos traumáticos. (específicamente en primer lugar para el Trastorno de Estrés Postraumático, y luego para diferentes tipos de cuadros con presencia de contenido traumático)

En 1987, Francine Shapiro se percató de que con el movimiento de sus ojos de un lado a otro, el malestar experimentando frente a sentimientos desagradables podía disminuir o desaparecer. Y de ahí nace la terapia EMDR.

Ésta técnica se basa en que el trauma es una información almacenada en el cerebro de forma disfuncional, por lo que no se puede integrar en la experiencia cotidiana y ante un estímulo parecido en cierto modo hay síntomas que pueden ser miedo, ira, rechazo o bloqueo fisiológico o muscular.






El EMDR para el tratamiento de traumas es una terapia que se encuentra avalada por la comunidad científica, por la OMS y determinados organismos. Se pone en marcha en esta terapia el mecanismo que hay en el cerebro para integrar la información. El trauma, según la técnica EMDR, tiene mucho que aportarnos, por eso vamos a mencionar la terapia EMDR y sus fases principales.

 La información que no fue bien guardada anteriormente, con la estimulación del mecanismo, permite que el hecho se integre en los recuerdos de forma saludable. Por eso, son cada vez más las personas que van a un terapeuta EMDR para liberar sus traumas, y los terapeutas los que valoran esta terapia como una forma interesante de tratar a los pacientes. Y mucho más rápida que otras técnicas.








¿En qué se basa la terapia EMDR?

Al vivir un suceso traumático o situaciones desagradables e intensas, el procesamiento del trauma puede no hacerse correctamente y quedar bloqueado. Al no archivar correctamente la información de este suceso en la red de recuerdos que corresponde, la información se fragmenta en el sistema nervioso de forma que se puede activar automáticamente llegando a condicionar la conducta y afectar a la vida de la persona.

Con la estimulación del mecanismo se logra que el hecho enredado se integre en los recuerdos saludablemente, como ya hemos dicho.

¿Qué es y para qué se usa terapia EMDR?

La técnica EMDR se usa para ayudar a los pacientes a procesar sucesos traumáticos que han sucedido en su vida, pero también para superar fobias o mejorar el rendimiento en ciertos aspectos de su vida.



Hay muchos traumas que se podrían superar con la terapia, por lo que es bueno ponerse en manos de un profesional que decida que esta es la mejor técnica en cada caso concreto.

El concepto es complejo, pero se basa en la estimulación bilateral, mediante la cual se estimulan los dos hemisferios del cerebro con movimientos oculares, sonidos o golpecitos para que le vengan a la memoria del paciente otras partes del evento traumático o recuerdo.





Lo que se busca con el proceso EMDR es que los hemisferios se hablen entre sí y procesar la información para reducir el problema emocional. Hace algo similar como la fase REM del suelo en que se afrontan estados de estrés de forma adaptativa creando conexiones entre experiencias pasadas para resolver problemas.

Ahora que sabemos que es EMDR, es importante descubrir cuáles son las principales técnicas y conocer más en profundidad las ocho fases por las que va a pasar todo paciente en la técnica EMDR.

¿Cuáles son las técnicas que usa EMDR?

Hay tres tipos de técnicas o tres tipos de estimulación bilateral que se usan en EMDR Y que se aplicarán según cada paciente, y son:

·         Movimientos oculares sacádicos horizontales. Son un conjunto de movimientos que el terapeuta hace con los dedos en el campo visual del paciente. Este último tiene que seguir los dedos del terapeuta con la mirada sin mover la cabeza y haciendo un total de hasta 40 movimientos en cada realización. Es la técnica que mejor funciona en EMDR.

·         Estimulación auditiva bilateral. En esta se usan tonos o música bilateralizada que se escucha con auriculares. El terapeuta cuenta con un dispositivo que le permite controlar los sonidos, velocidad e intensidad.

·         TappingEl terapeuta golpea con suavidad las rodillas del paciente alternando derecha e izquierda y con alternaciones las manos de la persona que se encuentran apoyadas en su rodilla.

Es el terapeuta EMDR el que debe averiguar cuál es la mejor técnica en cada caso, y aunque la primera suele ser más exitosa, puede que en otros casos se requiera de otra.


Es de destacar que esta terapia se puede combinar con otras terapias y técnicas, por lo que le dota todavía de mayor eficacia y se adapta a las necesidades de los pacientes. Por tanto, se puede valorar la posibilidad de utilizar la terapia sola o con otras técnicas.

En nuestro caso, nuestros especialistas, siempre valoran cada caso de forma personalizada para utilizar EMDR combinado con otras terapias o en solitario.

¿Cómo es una sesión EMDR?

Hay varios pasos por los que se pasan en una sesión de esta terapia que debemos mencionar porque es interesante que la persona sepa a qué se va a exponer en ella.

Una sesión EMDR se desenvolvería así:

·         En primer lugar, se pide a la persona que se concentre en el recuerdo que le está creando mayor malestar.

·         Posteriormente, se provoca el movimiento del paciente de uno al otro lado con la estimulación visual, táctil o auditiva.

·         Posteriormente, se le pide al paciente que indique lo que le viene la mente: sonidos, imágenes, sensaciones y demás.

·         Se repite el proceso hasta que desaparecen las sensaciones, emociones o pensamientos negativos.

El recuerdo traumático del pasado se conecta y procesa con recursos más adaptativos de la actualidad. Así, el paciente puede procesar de nuevo el suceso con una lectura emocional más sana que permite que la conducta complicada se vaya.

Los 8 pasos de la técnica EMDR

La terapia se basa en 8 fases bien estructuradas que debemos saber identificar correctamente, y que son la base principal de una técnica que está teniendo mucho éxito desde sus inicios y se han tratado a muchas personas con ella. Las mencionamos a continuación.

1. Diseño del plan

Es una fase inicial en que se registra el historial clínico de cada paciente, se recogen recuerdos para procesar con la terapia correspondiente y sensaciones físicas. Puede ser una creencia, olor o sensación, el detalle que se considere. También se va a establecer un acuerdo sobre los objetivos terapéuticos que se trabajen en las sesiones.

2. Preparación del paciente

El terapeuta se dedica a explicar al paciente en qué consiste el método indicando la teoría y fundamento en que se basa. También despeja dudas, cuenta las expectativas de éxito y todo cuanto sea necesario para que este se familiarice con el método que se va a utilizar con él. La clave es descubrir que el paciente es el idóneo para esta terapia y tiene confianza con el terapeuta.

Se hace el consentimiento informado que es donde se explica el proceso, además de conocer las condiciones médicas actuales de la persona y si toma algunos medicamentos.

3. La evaluación

Mediante este punto se identifica el recuerdo que se quiere procesar. Una vez que se sabe cuál es, se pedirá al paciente una imagen que represente este recuerdo para empezar a trabajar en él. Se inicia verbalizando emociones y sentimientos negativos y después se hace una declaración positiva que se usará en la fase de instalación.

Para medir el recuerdo se debe acceder con una estructura y hacer una medición de los principales elementos del recuerdo. Se debe medir cada línea base de este recuerdo con las emociones, cogniciones y sensaciones físicas al examinarlo.

En esta fase 3 se van a registrar las puntuaciones iniciales de VoC (validez de la cognición positiva) y SUD (grado de perturbación que está sintiendo cuando piensa en esa imagen).

4. La desensibilización

Es en la que surgen nuevas emociones perturbadoras, síntomas físicos o recuerdos. Hay que centrarse y atender. Se trabaja la estimulación bilateral. Si el proceso se bloquea aquí, se puede recurrir a otras estrategias y procedimientos más avanzados.

En esta fase es cuando se accede al momento del trauma en que está la peor parte del recuerdo y se ha de valorar el nivel de perturbación. El paciente ha de hacer una libre asociación con el set de estimulación bilateral. Tiene que agotar las asociaciones y situaciones que se conectan con el recuerdo. Debe hacerse hasta que no se sienta perturbación al recordar la escena correspondiente.

5. Instalación de la cognición positiva

En esta fase se busca reforzar la declaración positiva, no la negativa. Lo que se pretende es que el paciente asuma y refuerce el hecho de tener control de la situación que lo estaba bloqueando. Se sigue usando la estimulación bilateral hasta que el paciente crea que se puede manejar la situación. La creencia positiva debe verse como verdad absoluta.

Se van a hacer sets cortos de estimulación comprobando por medio de una escala del 1 al 7 cómo se siente. Y debe seguir pensando en la situación y repitiendo la cognición positiva. Se busca llegar a una puntuación mínima de 6.

6. Examen corporal

En esta fase se busca liberar la tensión residual física. Se debe recordar el suceso traumático con la cognición positiva. Hay que buscar en el cuerpo posibles dolores o sensaciones desagradables que se procesan para eliminar la tensión. Suele resolverse fácilmente y con eficacia, pero puede que haya nueva información y otras experiencias complicadas que podrían llevar a nuevos caminos.

Si aparece una sensación de pinchazo, malestar o molestia en el cuerpo en esta fase se debe volver a la fase de desensibilización. Si está bien se hace un set de movimientos oculares para reforzar la buena sensación.

7. Cierre de la sesión

En esta se busca que paciente recupere un estado de equilibrio, incluso si no se ha completado el reprocesamiento. El paciente recogerá en un diario situaciones, recuerdos, pensamientos, y más que puedan darse en un futuro para procesarlos de la misma forma que se hace. El paciente aprenderá a relajarse y contener las emociones.

Se cierra la sesión y se valora hasta la siguiente sesión. Lo que se busca con esta fase es asegurar la estabilidad del paciente y orientarlo al finalizar cada sesión de reprocesamiento.

8. La re-evaluación

Al principio de la siguiente sesión se vuelve a acceder al target de la sesión anterior para valorar si tiene todavía perturbaciones residuales y si se mantienen los resultados. Lo que se valora es la eficacia de la terapia en anteriores sesiones.

En esta fase es importante ver que se abordan todos los aspectos del plan de tratamiento.

Consideraciones finales

La terapia no se sabe nunca cuánto va a durar con precisión, ya que los traumas no son iguales ni lo son los pacientes, lo que hace que dependa de muchas variables. Suele ser más corta que otras terapias que se usan para lo mismo. Los pasos no suelen ser estancos, por lo que algunos efectos de cada uno de ellos pueden aparecer en las diferentes partes de la sesión. Cada persona tiene sus tiempos.

Hay muchos estudios recientes que han sido publicados en revistas científicas especializadas que consideran que EMDR es un tratamiento eficaz para las víctimas de trastorno de estrés postraumático.

El tratamiento EMDR se usa no solo en eventos traumáticos y traumas sino también en ansiedad, pánico, trastornos de estrés post traumáticos, adicciones, problemas psicosomáticos, control de impulsos, duelos patológicos y más. Por eso, hay muchos casos en que se debe considerar como una buena solución.

De cualquier manera, es bueno valorar si es la más indicada esta técnica psicoterapéutica basada en movimientos oculares, estimulación auditiva y táctil para solventar problemas emocionales. Sobre todo los sucedidos por experiencias traumáticas del pasado.

Aunque parezca una tontería para muchas personas, los traumas son heridas psicológicas que vienen de acontecimientos con cierta gravedad o cambios que se perciben como amenazas cuya intensidad y calidad de daño no dependen de la gravedad, sino en sí de la persona que los padece, el apoyo emocional y circunstancias con que cuenta.

El terapeuta EMDR es el encargado de orientar al paciente para que pueda solucionar sus problemas emocionales con esta terapia de la forma más satisfactoria posible, por eso aconsejamos contar con verdaderos profesionales en terapia EMDR que ayuden a la persona en la situación concreta buscando la mejor forma de llegar las 8 fases de la terapia.


Nota: para consultas sobre el uso de está técnica llamar al 155152 7261 o enviar mail de consulta gustavocia.psi@gmail.com


Ref.: Alejandra Hernández : Licenciada en psicología por la Universidad de Málaga, con Máster en tratamiento psicológico por la Universidad de Málaga,